Entrevista con Keith Alverson, director del Centro Internacional de Tecnología Ambiental (IETC) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Osaka, Japón.

El Centro elaboró el Compendio de tecnologías para el tratamiento y la destrucción de los residuos sanitarios, una publicación científica y práctica que cubre todos los aspectos de los desechos médicos, un tema relevante en medio de la actual pandemia de COVID-19.

¿Cómo puede ayudar el uso de este compendio durante la pandemia actual?

El compendio está destinado a ayudar a los gobiernos nacionales y locales, y a las organizaciones de salud a evaluar y seleccionar tecnologías apropiadas para la destrucción de los residuos sanitarios. Puede ser de apoyo para quienes tienen la responsabilidad de planificar y gestionar el aumento significativo de los desechos médicos como resultado de esta pandemia.

¿Qué son los desechos sanitarios?

Los desechos sanitarios son todos los residuos generados por las instalaciones sanitarias, los laboratorios médicos y las instalaciones de investigación biomédica, así como los desechos de fuentes menores o dispersas. Aunque los hospitales producen la mayor parte, son una pequeña fracción del número total de fuentes.

El tratamiento y la disposición inadecuados de los desechos médicos suponen serios riesgos de transmisión de enfermedades secundarias debido a la exposición a agentes infecciosos entre los recicladores, recolectores, trabajadores de la salud, los pacientes y las comunidades donde los desechos se eliminan de forma incorrecta.

La quema e incineración a cielo abierto sin un control adecuado de la contaminación expone a los trabajadores del sector de residuos y a la comunidad circundante a contaminantes a través de las emisiones y las cenizas liberadas en el aire

¿Cuántos desechos médicos produce un hospital promedio?

Una evaluación de los datos de la tasa de generación de residuos de todo el mundo muestra que en los hospitales se producen alrededor de 0,5 kg por cama al día. Sin embargo, esta cifra y la composición subyacente de los desechos varía enormemente según el contexto local. Los países de ingresos más altos generan mayor volumen y el plástico, por ejemplo, a menudo representa más de la mitad de todos los desechos médicos. Debido a esta gran diversidad, no existe una única solución para tratar los desechos médicos.

El compendio proporciona una metodología sólida para analizar las necesidades locales de generación, composición y disposición de desechos sanitarios, y seleccionar las tecnologías apropiadas como parte de un sistema local de gestión de desechos.

¿Qué tipo de desechos médicos es más riesgoso en términos de la propagación de las enfermedades infecciosas?

Los desechos sanitarios se pueden clasificar de acuerdo con las siguientes categorías generales: lacerantes, patológicos, otros desechos infecciosos, farmacéuticos (incluidos los citotóxicos), desechos químicos peligrosos, desechos radiactivos y desechos generales (sin riesgo).

En general, entre 75% y 90% de los desechos producidos por los centros de salud son desechos generales (no infecciosos, no peligrosos), comparables con los residuos domésticos. Los infecciosos son aquellos que podrían contener patógenos (bacterias, virus, parásitos u hongos que causan enfermedades) en una concentración o cantidad suficiente como para causar enfermedades en huéspedes susceptibles.

Front cover of the Compendium
Foto del PNUMA

El compendio aborda la segregación de desechos médicos. ¿Qué implica este proceso?

La segregación es un elemento importante en la gestión eficiente de los residuos sanitarios. Al separar los peligrosos de los no peligrosos, se puede reducir drásticamente el volumen de desechos que requiere un tratamiento especializado.

Otros elementos de la gestión de residuos sanitarios son la clasificación, minimización, separación en contenedores, codificación de colores, etiquetado, señalización, manipulación, transporte, almacenamiento, tratamiento y disposición final. Mantener un sistema de este tipo requiere capacitación, planificación, presupuesto, monitoreo, evaluación, documentación y mantenimiento continuo de registros.

¿Qué deben hacer los países para implementar una política de gestión de desechos sanitarios?

El proceso para formalizar un buen sistema de gestión de residuos sanitarios es complejo. Implica una evaluación de los residuos, de las prácticas existentes y de las opciones de gestión, el desarrollo de un plan de gestión, la promulgación de políticas y directrices institucionales, el establecimiento de una organización de gestión de residuos, la asignación de recursos humanos y financieros, la implementación de planes de acuerdo con un cronograma establecido, así como un programa de capacitación periódica, monitoreo, evaluación y mejora continua.

¿Cómo puede este compendio contribuir a la gestión de residuos en hospitales durante la pandemia de coronavirus?

Los países, ciudades e instituciones que han utilizado este compendio u otras herramientas similares, y han desarrollado un sistema operativo de gestión de residuos, están en mejores condiciones para hacer frente a los aumentos repentinos de los desechos médicos asociados con los desastres, incluida la pandemia en curso. Los mejores sistemas de gestión de residuos médicos incluyen planes de contingencia para desastres naturales, incluidas pandemias.

Sin embargo, el compendio es una herramienta de reducción de riesgos, muy útil y relevante para la respuesta pandémica de mediano a largo plazo, de meses a años. Debe complementarse con pautas de respuesta rápida para operaciones de emergencia en tiempo real.

¿Cuáles son los procesos básicos involucrados en el tratamiento de los desechos sanitarios?

Hay cuatro procesos básicos involucrados: procesos térmicos, químicos, biológicos y de irradiación.

La desafortunada realidad es que una enorme cantidad de desechos sanitarios, incluidos aquellos generados como resultado de nuestra respuesta ante una pandemia, no son tratados adecuadamente, debido al mal mantenimiento de las tecnologías, o no son tratados en absoluto.

Para más información, por favor contacte a Keith Alverson: Keith.Alverson@un.org