El co-procesamiento utiliza la óptima mezcla de materiales usados con poder calorífico como plásticos, maderas, líquidos, lodos de proceso y empaques para crear un combustible alterno.         

El coprocesamiento es una alternativa segura y eficiente para la gestión de residuos

 

El modelo de jerarquía en la gestión de residuos es universalmente aceptado y establece el orden preferido para el manejo de residuos. Es un marco conceptual para priorizar los mejores hábitos y prácticas. Aplica a nivel individual como industrial o municipal.

Sin duda, lo más deseable es reducir la utilización de productos y materiales que generan residuos. Por ejemplo, bolsas y envases de plástico o envolturas redundantes. Si no podemos reducir el uso, entonces reutilizar es la siguiente mejor opción. Esto incluye darles una segunda vida a los objetos.

 

Todo lo que no podemos o queremos reutilizar debe ser separado en la basura que generamos para que sea más fácil su reciclaje. Sin embargo, hay residuos que no se pueden reciclar o hacerlo resulta muy difícil. Por ejemplo, un blíster de plástico con aluminio u otros materiales adheridos no es apto para el reciclaje. En estos casos, el co-procesamiento es una solución.

Frecuentemente, el co-procesamiento se confunde con la incineración de residuos.

En México, la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos define el co-procesamiento como la integración ambientalmente segura de los residuos generados por una industria o fuente conocida como insumo a otro proceso productivo.        

En el co-procesamiento, la parte combustible de los residuos proporciona energía para el proceso de fabricación de clinker (una materia prima del cemento). También se pueden reincorporan en el producto final algunos de los minerales contenidos en los residuos, tales como óxidos de calcio, aluminio  y hierro.

Un ejemplo de esto es el óxido de hierro que se recupera de las llantas usadas, cuando éstas se usan en los hornos de cemento. En este caso, el mineral (hierro) puede acabar formando parte del producto terminado (cemento).

El co-procesamiento para la gestión de residuos es aprobado y recomendado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUMA) en el Convenio de Basilea. El Acuerdo Multilateral sobre Medio Ambiente (AMUMA), adoptado el 22 de marzo de 1989, incluye a 170 países. El objetivo es proteger el medio ambiente y la salud humana de los efectos nocivos provocados por la generación, manejo y eliminación de residuos peligrosos.

En Grupo Ecolimpio seleccionamos diariamente lo máximo de residuos aptos para co-procesamiento, logrando obtener materiales y combustibles alternos que se reintegran al proceso industrial.

Si deseas saber más no dudes en contactarnos y uno de nuestros especialistas ambientales podrá brindarte más información: contacto@ecolimpio.com.mx