Las abejas polinizan un tercio de todo lo que comemos y desempeñan un papel vital en el mantenimiento de los ecosistemas del planeta. El actor quiso hacer algo para que no desaparecieran.

Durante su larga carrera en Hollywood, Morgan Freeman nos ha cautivado con su actuación y también en su rol de director. A pesar de su talento, sabemos que no es el mejor humano del mundo pero al menos estos últimos años se ha esforzado por redimir su espíritu y ayudar al planeta.

Las abejas polinizan un tercio de todo lo que comemos y desempeñan un papel vital en el mantenimiento de los ecosistemas del planeta. Aproximadamente el 84% de los cultivos cultivados para el consumo humano, alrededor de 400 tipos diferentes de plantas, necesitan abejas y otros insectos para polinizarlos para aumentar su rendimiento y calidad.

Estos incluyen la mayoría de las frutas y verduras, muchas nueces y plantas como la colza y los girasoles que se convierten en aceite, así como los granos de cacao, el café y el té.

Desafortunadamente, la mayoría de las personas desconocen la importancia vital que tienen estos animalitos y no hacemos nada por ellas. Las abejas se están muriendo a un ritmo bastante alarmante.

Pero Morgan Freeman quiso aportar su granito de arena para solucionar este problema. Su preocupación por las abejas lo llevó a convertir su rancho de 51 hectáreas en Mississippi en un santuario para abejas silvestres con plantas amigables con las abejas, como árboles frutales y tréboles, magnolias y lavanda. De esta forma ayuda a apoyar el crecimiento de la población para pequeños polinizadores.

Hace unos años, contó a Jimmy Fallon en su late sobre su nuevo pasatiempo. Dijo que ni siquiera necesita usar un traje o un velo de protección de apicultor, lo que sugiere que ha alcanzado un nivel de habilidad y facilidad.

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“Hay un esfuerzo concertado para traer de vuelta a las abejas al planeta. No nos damos cuenta de que son la base, creo, del crecimiento del planeta, la vegetación”, dijo en el show.

Es bastante difícil medir qué tipo de efecto tendrán los esfuerzos de Freeman en las poblaciones más grandes de abejas en Estados Unidos, pero su pasatiempo es un gesto inspirador de buena voluntad hacia esas pequeñas criaturas vivientes de las cuales no nos preocupamos.